28/06/2016

ROAD TRIP. La Cataluña medieval, a un paso de Barcelona

A pocos quilómetros de Barcelona, al norte de Cataluña, la arquitectura de siglos pasados ha dejado importantes huellas, enmarcando en la zona algunos de los pueblos medievales más bonitos de nuestro país. Contar con nuestro servicio de alquiler de coches con chófer puede ser sin duda la opción perfecta para no perderse nada de este histórico trayecto.

Pueblos anclados en épocas pasadas, con calles empedradas, arcos, baldones de piedra y ventanas ojivales típicas del estilo gótico que te transportarán a la Cataluña de la edad media. 

Entra en las murallas del medievo y sorpréndete con la ruta medieval de Cataluña que te proponemos en Anser Europe.

 

  1. Tossa del Mar

Este pueblo situado en la costa de Girona, entre Barcelona y la frontera francesa, es la primera parada de nuestra ruta. En primer lugar por su proximidad con la ciudad condal y en segundo lugar porque es un destino turístico de playa, ideal para practicar deportes acuáticos y disfrutar del paisaje este verano.

Tossa del Mar es una antigua población de pescadores que conserva numerosas señales de su etapa medieval. Se trata de una zona amurallada que conserva casi intacta su fortificación del siglo XII, coronada por dos grandes torres cilíndricas originariamente construidas como herramienta de defesa.

Su paisaje natural enclava esta localidad formando una bahía que crea una de las playas más turísticas de la Costa Brava.

 

Tossa de Mar

 

  1. Pals

Pals se encuentra en el Baix Empordà, también en la provincia de Girona. Es un pueblo con más de nueve siglos de historia cuyo mayor testimonio del paso del tiempo es su torre románica, en pleno centro histórico de la localidad.

Conserva parte de su muralla medieval, incluyendo sus torres defensivas, pero además, cuenta con el barrio gótico mejor conservado del Empodà y numerosas playas y miradores que convierten Pals en uno de los destinos más activos de la zona catalana en verano.

Otro de sus principales encantos son sus paisajes plagados de arrozales, que además de otorgarle carácter propio hacen que su gastronomía sea una de las más apreciadas de la zona para comer un buen arroz.

 

Pals

 

  1. Peratallada

Esta población forma parte del municipio de Foracall y es uno de los conjuntos medievales más intactos y completos de la zona.

Su estructura arquitectónica recuerda a la Toscana italiana, con estrechas calles de piedra formando laberintos y un castillo central, que recuerda a un reino encantado como los de los cuentos.

 

Peratallada

 

  1. Monells

Monells pertenece al municipio de Cruïlles y fue construido alrededor de un antiguo castillo del que hoy solo se conservan las murallas.

Es un pequeño pueblo de aspecto medieval del que destacan su plaza mayor porticada y su iglesia de estilo gótico.

 

Monells

 

  1. Besalú

Situado en la comarca de la Garrotxa, Besalú se enmarca por su combinación de elementos románicos y góticos.

Plagado de calles y fachadas empedradas, este municipio conserva en perfectas condiciones su barrio Sefardí de la edad media y su judería con baños medievales.

Asimismo, junto a su entrada se aprecia un puente románico del siglo XII.

 

Besalú

 

  1. Castellfullit de la Roca

Este curioso pueblo también perteneciente a la comarca de la Garrotxa, destaca por sus reducidas dimensiones y su sorprendente ubicación ya que se encuentra en un risco de origen volcánico de 50 metros de altura y un quilómetro  de longitud.

Es literalmente un pueblo con calles y edificios empedrados encima de un precipicio.

 

Castellfullit de la Roca

 

  1. Rupit i Pruit

Rupit i Pruit son dos centros medievales comunicados por un puente que conservan todo el encanto propio de la Edad Media.

Estos dos pueblos conectados conforman una población medieval plagada de casas con fachada de piedra de los siglos XIV-XVI.

Entre sus edificios más emblemáticos destacan una iglesia románica del siglo XVI, un palacio del siglo IV y una iglesia barroca.

 

Rupit i Pruit

 

  1. Beget

Beget es un pequeño rincón con encanto situado a 541 metros de altitud sobre un rio.

Sus calles de piedras escalonadas y su iglesia románica del siglo X lo convierten en un pueblo medieval en un enclave único.

 

Beget

 

  1. Cadaqués

El refugio de Salvador Dalí. Cadaqués era un pueblo de origen medieval y rodeado de una gran muralla, de la que hoy solo se conserva una pequeña parte.

Con los años, varios cadaquenses se enriquecieron en América y al regresar comenzaron a construir caserones modernistas junto a su paseo marítimo, convirtiendo Cadaqués en una mezcla de estilos arquitectónicos única, cuya principal característica es el colorido y la luz.

 

Cadaqués

Este verano, alquila un coche con conductor y contempla el encanto medieval catalán.